diumenge, 24 de juny de 2012

Quebrantahuesos 2012

Este año el grupo que ha ido a la QH se ha reducido considerablemente. Por un motivo u otro, al final, solamente hemos ido Enric, Josep Mª, Wolf y Carlos.
El viernes salimos con la furgoneta de Josep Mª, él, Enric y yo. Wolf fué por su cuenta pues se llevó a toda la familia.
El viaje transcurrió con normalidad, a diferencia de las calamidades que sufrimos el año pasado. Así que, a la hora de comer, ya estábamos en el Hotel de Biescas donde instalaríamos nuestro cuartel general.
Después de negociar un poco sobre la composición del menú, nos dieron de comer. La verdad es que ir a comer con Enric y Josep Mª es peor que ir a comer con niños de 5 años: "a mi quíteme el queso que no me gusta... a mi me quita la salsa que me repite... a mi quiteme las espinacas que luego cago negro..." La hostia! Qué gente más maniática. Yo, como provengo de familia numerosa, en donde a la hora de comer se mascaba la tensión ya que podía haber peleas a cuchillo por el bistec que sobraba, no protesto nunca y me como lo que me echen. Así que no podía creer que le pusieran tantas pegas a la comida.
Después de comer, fuimos a recoger los dorsales. Había una ambientazo de la hostia, como siempre.
Era curioso porque aquello parecía un muestrario de piernas ciclistas. Por el aspecto que tenian sus propietarios casi podias adivinar con exactitud el tiempo que iban a hacer al día siguiente...
Volvimos al hotel y nos pegamos un baño en la piscina para dejar los músculos a punto. Allí fue donde vimos por primera vez a la Musa de nuestro viaje. Era una rubia despampanante que acompañaba a un metrosexual con pinta de mariquita gilipollas. Como estaba la elementa! Seguramente era tan tonta como su acompañante, pero ninguno de nosotros pensaba en ella para hablar de filosofia...
Por suerte, el agua estaba lo suficientemente fría para refrescar nuestras calenturientas mentes.
Llegó la hora de la cena y de nuevo el conflicto. El menú era el típico en el que podías escoger entre tres platos de primero, segundo y postre. Pero a los "señoritos" no había ningún primero que les gustara. Así que intentaron convencer al camarero para que le hiciera unos reajustes al plato que más se acercaba a sus deseos. El pobre camarero les miraba con una cara como si le estuvieran explicando la Teoria de la Relatividad, y se fue llorando a buscar a la encargada.
Por fin consiguieron que les sacaran a cada uno un cuenco de arroz blanco que el mismísimo Gandhi habría rechazado después de 40 días de ayuno...
Para colmo, tras el postre, Josep Mª pidió una manzanilla. La camarera le miró con cara de pena pensando: "Pobre hombre. Con las cagarrinas que debe tener y mañana a hacer la Quebrantahuesos"
Después de cenar, preparamos todo el material para el día D. 
Enric y Josep Mª, como iban a ir juntos, estuvieron estudiando donde pararse para rellenar bidones, comer, mear... Os puedo asegurar que en el desembarco en Normandia tardaron menos tiempo en planear la estrategia. Qué tíos!
Y llegó el gran día! Un buen desayuno, el ritual de vestirse como los toreros, subir al coche y dirigirnos a la salida. 
Como yo no tenía dorsal con color por tiempos, no tenía cajón, así que me tuve que ir solito y ponerme con todo el mogollón, con la "purria". Los "señoritos" se fueron a su lugar reservado.
El día era estupendo para ir en bici. Hacía fresquito pero no frío. Tampoco soplaba el viento.
La salida, como siempre, una locura. Hasta que no se llega a las cercanías de Canfranc la sensación de peligro es impresionante. Se va a toda hostia y siempre hay el típico gilipollas, que no tiene ni puta idea de ir en pelotón, y va dando bandazos intentando mejorar posiciones, con lo peligroso que es. El acojono aumenta al ver en las cunetas los afectados por las caídas que se han producido delante.
Lo que sigue siendo muy emocionante es atravesar Sabiñanigo con toda la población volcada en las aceras aplaudiendo y animando a nuestro paso. Te sientes un ciclista de verdad...
No os voy a aburrir con mi evolución a lo largo de la marcha. Sí que destacaré la sensación del calor del apoyo de la gente a los pasos por los finales de los puertos de montaña. Es uno de los motivos por los que estoy enganchado a la Quebrantahuesos. Se me siguen poniendo los pelos de punta...
El impresionante silencio en las duras rampas de Marie Blanque, a pesar de que puedes ver cientos de ciclistas que las cubren como un manto... El sonido de la gaita cuando estas coronando...
La gente que te ofrece comida y bebida en las cunetas del Portalet y que llevan toda la mañana allí solamente para vernos pasar, aplaudir y ofrecerte lo que tienen.
Es una pasada!
Al final terminé con 7h 33'54", haciendo algunos segundos más que mi mejor tiempo en 2009. Está claro que voy a tener dificil mejorar ese tiempo pero seguiré intentandolo.
Josep Mª hizo 6h 55', Enric 6h 48' y Wolf 7h11'. Minuto arriba o abajo porque no me acuerdo muy bien.
De todos modos, unos tiempazos acordes al estado de forma que tienen.
Al terminar, nos reencontramos en el stand de San Miguel para "rehidratarnos" como siempre. Mientras estabamos allí, se le acercó a Wolf un tipo de la organización que le dijo al oido: "Oye, que hemos estado haciendo cuentas y hemos decidido que es mejor que no vengas más. Resulta que lo que nos cuesta la cerveza que te bebes nos descojona el presupuesto y los sponsors han dicho que no vuelvas..."
Wolf les contestó que ya se traería él la cerveza. Que en el Lidl venden una que está muy bien y siempre que va a comprar le ponen la alfombra roja y los empleados le hacen la ola cuando entra.
Estuvimos comentando como había ido todo.
Josep Mª y Enric hicieron prácticamente toda la marcha juntos, hasta el final del Portalet en que Enric se fué solo.
Parece ser que Josep Mª utilizaba un curioso sistema para que Enric supiera que lo tenía detrás. Iba soltando unos sonoros eructos que retumbaban por todo el valle. Lo malo fue que una cabra montesa pensó que se trataba de un verraco en celo y le salió al paso a Josep Mª haciéndole proposiciones deshonestas...
Cuando llegamos al hotel nos fuimos a la piscina con la precaución de no hacer ningún movimiento brusco no fuera a ser que nos diera un calambre e hiciéramos el ridículo. Allí estaba nuestra Musa, divina como siempre... con su acompañante, gilipollas como siempre...
El baño nos sentó divinamente aunque, a veces, la piscina parecía un jacuzzi. Me explico. Resulta que con las porquerías que uno come en estas marchas, (barritas, geles, etc) se producen muchos gases que tienen tendencia a salir por los orificios naturales de nuestro cuerpo, sobre todo por uno. Total que cada vez que soltábamos una pedorreta al agua de las piscina le salían tantas burbujas que uno que pasó por allí dijo: "Coño, me voy a meter en el jacuzzi". El socorrista le tuvo que sacar mareado al pobre...
La cena la disfrutamos doblemente porque la hicimos mientras veíamos como España le ganaba a Francia en los cuartos de la Eurocopa.
Para celebrarlo nos tomamos unas copas. Nuevo conflicto. Enric le preguntó a la camarera si tenían Ratafía. Esta le contestó que no tenía ni puta idea de lo que era pero que le podía meter una rata en la nevera y esperar un rato. Al final se pidió un patxaran.
Yo me pedí un Gintonic y Josep Mª dijo: "A mí pongame otro, que no lo he probado nunca". La camarera le miró como si acabara de ver la guitarra de un pulpo, algo muy raro.
Cuando le pegó el primer trago puso una cara más fea que El Fary mordiendo un limón. Pero luego le gustó... Ahora dice que pedirá siempre gintonics, porque le refresca y no le deja resaca...
Al día siguiente bajamos a desayunar con la clara intención de pegarnos un atracón. Como no teníamos que hacer ejercicio y había que aguantar el viaje, nos pareció una buena idea. A medio desayuno vino la directora a decirnos que parasemos de comer, que faltaba mucha gente por desayunar y estábamos acabando con las existencias. Luego apareció la rubia maciza y como empezamos a babear no pudimos seguir comiendo. La directora dejó de sudar...
Después de pagar la cuenta del hotel, cargamos las maletas e iniciamos la vuelta a casa.
Josep Mª me comentó que todo había ido muy bien pero que no volvería a compartir habitación conmigo porque ronco.
Pues ahora no me caso con él! Que se joda...
Hala. A cascala!
Agur.
Carlos


6 comentaris:

Ferran ha dit...

Enhorabona Campions! Uns temps brutals. Me havria agradat estar amb vosaltres, al menys per poder opinar sobra la "rubia maciza". Amb aquesta cronica casi puc dir haver viscut la Quebranta 2012. Salut companys!

Toni ha dit...

Molt be companys, felicitats

enric ha dit...

molt be valents vosaltres si que valeu apa anims i el any que ve tornar-hi esa com si hages estat amb vosaltres pero sense cansarme

LLuis Frontons ha dit...

Muy divertida la crónica!
Felicidades a todos por los tiempazos; ahora me entra nostalgia de qh!
Un abrazo
LLuis

WolfMan ha dit...

Ya te lo había dicho en otro sitio pero no sobra repetirlo: CARLOS, QUE ERES EL "PUTO AMO" DE LAS CRÓNICAS!!! Gracias por esa, , gracias por las anteriores y las futuras, gracias por ser como eres (q a primera vista puede aparecer algo "diferente" para luego ser aún mejor compañero...no se si me explico bien!?) y sobre todo FELICIDADES por el tiempazo que has vuelto a conseguir. Te acuerdas cuando fuimos a la QH para acabarla o hacer ORO?! Parece que ahora ya no valga nada. Q SÍ, hombre! Vale lo que vale...y no es poco!!! Una abrazada muy fuerte!!! ...y por favor, a partir de ahora q paremos en las salidas de domingo para desayunar com antes....

Anònim ha dit...

Como siempre memorables,y espero que podamos hacer muchas más aun que hayamos partido peras . Dentro de unos meses empezaremos los entrenos científicos para la proxima QH,que se van a enterar.

Josep Mª