diumenge, 19 de juny de 2011

QUEBRANTAHUESOS 2011 (1ªParte)












Por fin llegó la gran cita de la temporada. Los días anteriores todos estabamos un poco nerviosillos. Algunos hacía tiempo que tenían la maleta preparada.
El día señalado, Enric pasó a buscarnos a cada uno con la furgoneta. A los más afortunados, les salió toda la familia a despedir. A Josep Mª, Inés y sus hijos. A Ferran, Tonyi y su hija. Besos, abrazos...
A los demás, nos dieron la maleta y una patada en el culo...
Todo pintaba muy bien. Ambiente distendido. Ji, Ji, Ja,Ja... El viaje trascurría sin incidencias.
Paramos a comer antes de Huesca en un restaurante que se llama Km 3. Fatídico número en esta Historia!
La comida fué bien, aunque Ferran y yo tuvimos que devolver unos fideos boloñesa porque estaban agrios y corriamos el peligro pillar unas cagarrinas. La camarera muy simpática y no estaba mal, aunque iba más pintada que una puerta...
Pero al salir e intentar poner la furgoneta en marcha la muy hija de puta no quiso arrancar.
Lo intentamos todo, solo nos faltó ponernos a bailar a su alrededor la danza de "arranca furgoneta por tus muertos". Pero no hubo manera.
Entonces empezó el Show Enric-RACC. Teléfono va, teléfono viene. Si no hizo cien llamadas no hizo ninguna.
Primero llegó un bulgaro con una grua. El bulgaro era un plasta de cojones y un agonías. Nos dijo que ya nos podiamos esperar a la sombra que el taxi tardaría lo suyo. Enric lo tuvo peor porque le acompañó en la grúa con la furgoneta hasta Jaca. Le metió una brasa de la hostia en cuanto se enteró que era paleta. Le contó todas las reformas que había hecho en su casa. Enric estuvo a punto de tirarse en marcha...
Después llegó el taxi y nos alegró la tarde. Telefoneó al RACC para explicar que había un cambio en la ruta y dijo: "Llevo aquí cinco chavales que tengo que llevar a Jaca, llamo para cambiar la ruta". Cinco Chavales: el más joven tiene 42 años y el más "chaval", que soy yo, 52. Le dije:"Amigo mío, nos acabas de alegrar la tarde y se nos ha pasado la mala hostia que teniamos."
Era un tipo simpático y afable el taxista. La verdad, como toda la gente que nos hemos encontrado por allí. Daba gusto.
Llegamos a Jaca, al taller Fiat, la furgoneta estaba muy grave: necesitaba un transplante urgente de bomba de gasoil, pero no había donante. Así que no habría furgoneta para el fin de semana.
Vuelve el show Enric-RACC. Enric llama por lo menos cinco veces al mismo tipo insistiendo en que necesitamos un vehículo para 6 personas y 6 bicicletas. Sobre todo las BI-CI-CLE-TAS.
El hombre del RACC acabó obsesionado. Cuando llegó a casa, su hijo le dijo que quería para reyes una bicicleta y le pegó dos hostias. Luego, cogió un bidón de gasolina, se fué al Decathlon, a la sección de bicis y las pegó fuego. Cuando se lo llevaban atado con una camisa de fuerza gritaba: "Odio a Enric y sus bicicletaaaaaas!" Pobre hombre...
Total, que sin haber resuelto el tema del vehículo (y las bicicletas) decidimos irnos a cenar.
La cena fué más bien escasa. Algo de pasta y un bistec tan fino que, si lo levantabas del plato, podías ver a través de él. El pobre Ferràn se quedó con hambre y se tuvo que pedir de postre una ración de patatas con mayonesa.
Despues de la cena, ya teníamos claro que al día siguiente tendríamos que ir a la salida de la QH en bicicleta. O sea, 18km de aperitivo antes de la paliza que nos esperaba.
Para olvidar nuestras penas, decidimos tomarnos un trago en una terraza y observar a las lugareñas que paseaban por allí.
Alguno se durmió pensando en las piernas interminables, que tapaban brevemente una minifalda de raso azul, de una jóven que pasó por allí...

Fin de la 1ª parte.

1 comentari:

enric ha dit...

es un placer pedalear junto a ti i espero hacerlo mucho tiempo si las fuerzas me lo permiten eres un crac